De otro lado, hoy la gestión se ha convertido en una de las dinámicas ineludibles en los procesos culturales. Las entidades que alguna vez estuvieron amparadas por el Estado han visto disminuir sus apoyos y se han tenido que ajustar a las condiciones del complejo mercado actual.
Dentro de nuestra visión se ha preferido trabajar con fuerzas mixtas que desde varios ángulos aporten a los procesos culturales. Esto no sólo porque permite la solución de problemas de contingencia al perder alguno de los apoyos, sino porque también promueve la polifonía de voces en la construcción de dichos proyectos culturales.
